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CASO ARENA $ ESCRIBANO .....Y EL TRILERO DE FEIJÓO NI SABE NI CONTESTA



Cronología
Mayo del 2011. Arranca la investigación de caso Arena por un posible delito ambiental de la constructora Manmer, SL, de Fermín Duarte. La policía pincha el teléfono de Duarte y aparece en escena el diputado Javier Escribano, al que el empresario dice haber regalado un Porsche a cambio de gestiones en la Xunta. Escribano que se remite al TSXG. 17 de octubre 2011. Negreira y Escribano se citan para una reunión cerca de María Pita, a las 10 de la noche.
19 octubre 2011. Negreira llama dos veces a Escribano y lo convoca a otra reunión en la cafetería Taboo.
22 de octubre2011. Escribano dice a un compañero del PP que lo quieren "ahuecar" y él se niega. Dice que Feijóo quiere su cabeza.
LAS NOTICIAS
LA FISCAL AMIGA DE ESCRIBANO Y UN EDIL DEL PP NIEGAN HABER DADO EL SOPLO DEL 'CASO ARENA'
El juez instructor del caso Arena sigue tirando de los flecos de las escuchas telefónicas al exdiputado popular Javier Escribano, claves de su imputación por cohecho y tráfico de influencias. Ayer prestó declaración en los juzgados de Ferrol uno de los amigos del político investigado, el concejal ferrolano de Juventud, Borja Carro, del PP. También declaró por videoconferencia una amiga de Escribano, fiscal en A Coruña.
Tanto Carro como la fiscal negaron ante el juez Alejandro Morán que supieran cuál fue el origen del chivatazo del caso Arena a la dirección del PP gallego, que "sin ninguna duda" -así lo constató la policía- estaba al corriente de una investigación secreta de la que alertaron a Escribano, el investigado.
Carro argumentó que él no sabía nada y la fiscal se alineó con las tesis de Escribano, que ya en diciembre se había negado a responder a las preguntas sobre la filtración. En octubre y con sus dos móviles intervenidos, Escribano y la fiscal charlaron a menudo sobre lo que llamaban "el tema". Evitaban dar nombres propios o datos concretos y dejaban muchas frases a medio terminar. Ella, funcionaria de Justicia, le aconsejaba sobre la mejor manera de salir del lío. Los investigadores afirman que el político sabía que estaba bajo sospecha desde el 19 de septiembre "como mínimo".
Poco antes de que el PP forzase su dimisión (el 29 de octubre) para mitigar el escándalo de su imputación en plena campaña electoral, Escribano se plantó en el despacho del fiscal del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) para preguntarle directamente por qué se le estaba investigando. Los investigadores sospechan que la fiscal fue quien medió para lograr la reunión.
Carro fue citado porque su nombre también aparecía en los informes policiales como uno de los interlocutores a los que Escribano relataba sus reuniones con otros miembros del PP, entre los que mencionaba a Carlos Negreira, alcalde de A Coruña y presidente provincial, y Pedro Puy, portavoz parlamentario. En sus charlas, Escribano relataba las presiones del PP para que dejase su escaño. "Lo cómodo para Feijóo es dar lecciones de moral en la piel de los demás", le dice a Carro el 22 de octubre, cinco días antes de que el TSXG levantase el secreto de la causa. De acuerdo a los informes policiales, el edil ferrolano se limitó a escuchar y se comprometió a no comentar el caso.
www.elpais.es 17.01.12
EL JUEZ AVALA LAS ESCUCHAS QUE INCRIMINAN A ESCRIBANO
Fracasa el intento del exdiputado del PP de anular el sumario por cohecho y tráfico de influencias
El juez instructor y la fiscalía ferrolana han tumbado la estrategia del exdiputado del PP Javier Escribano que pasaba por anular las escuchas policiales que propiciaron su imputación en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia por los delitos de cohecho y tráfico de influencias. El caso precipitó el fin de su carrera política y el abandono de su escaño en el Parlamento gallego tras semanas de presiones de la dirección del Partido Popular en Galicia. El magistrado de la sala de Instrucción número 3 de Ferrol, Alejandro Morán, con el apoyo del ministerio público, ha denegado la petición de la defensa de Escribano, que el 13 de diciembre había solicitado formalmente la nulidad de todas las actuaciones del caso Arena. La resolución judicial es firme y contra ella "no cabe interponer recurso alguno".
El escrito de la defensa de Escribano reclamando que se anulen unas escuchas que calificó de "ilegales" se registró cuatro días después de que el político popular compareciese en el juzgado (el pasado 9 de diciembre) para declarar como imputado en la causa junto a Fermín Duarte, el industrial de Pontedeume que, según la policía, le regaló un Porsche Boxter a cambio de que el entonces diputado hiciese gestiones en la Xunta a favor de la empresa, Manmer, SL, que estaba bajo sospecha ambiental.
El auto del juez Morán, fechado el 30 de diciembre, desmonta en tres páginas y cuatro pasos los argumentos que había esgrimido el letrado de Escribano, Francisco Javier Fernández Tarrío, tratando de borrar de la causa decenas de conversaciones telefónicas que mantuvieron Duarte y Escribano, así como las del político con familiares y amigos.El abogado defensor argumentó falta de motivación para el pinchazo en uno de los dos móviles que el político popular (entonces diputado autonómico) manejaba, su "indefensión" ante la prensa y tambien que las conversaciones eran "ajenas al objeto de la investigación". El nombre de Escribano apareció durante una investigación judicial a la empresa Manmer, SL, que, según la denuncia de la Asociación Gallega de Áridos, vendía como reciclado un material tóxico a base de betún y alquitrán.
El segundo argumento del letrado de Escribano alude a la indefensión de su cliente ante la publicación parcial de sus conversaciones en la prensa. El exdiputado concedió, cuando estalló el escándalo, una entrevista a La Voz de Galicia y remitió dos comunicados de prensa: el primero para hacer llegar algunos documentos bancarios sobre el Porsche, que asegura haber comprado por 10.360 euros, y el segundo para denunciar la "desaparición" de uno de los CD con las conversaciones intervenidas, pese a que estas charlas siempre quedan registradas en el Sitel, el sistema de escuchas del Ministerio del Interior
Las escuchas que ahora se validan prueban que Escribano supo de antemano que estaba siendo investigado gracias a un soplo muy oportuno a la dirección del PP gallego cuando la causa todavía estaba bajo secreto sumarial. "Por este teléfono no me gusta hablar. No sé si lo tendrán cazado también", le cuenta el 22 de octubre a un amigo del PP en una de las charlas grabadas por la policía. La resolución judicial pone fecha al día en el que los investigadores constataron que Duarte y Escribano ya sospechaban que estaban bajo la lupa de la justicia a cuenta de un coche que el constructor dijo en julio que había regalado al popular para luego desdecirse y asegurarle al juez que se trató de una compraventa corriente. Fue el 19 de septiembre del 2011 "como mínimo" -acota el auto-, y puede que incluso antes. A los agentes de la UDEF (Unidad de Delitos Económicos y Fiscales) a cargo de la investigación no se les escapó, y así lo hicieron constar en sus informes, el cambio de actitud de Escribano a raíz del chivatazo. Se deshizo del Porsche, que cambió por un Mercedes CLK, aseguró tener "preparadas" las facturas, aparcó uno de sus móviles y por el otro trató de dar pistas falsas.
El juez se hace eco de las hipótesis policiales que señalaron que el parlamentario popular "trataba de dar cobertura legal a la transmisión del vehículo [Porsche]" a través de un móvil distinto al intervenido, lo que motivó el segundo pinchazo. Morán también subraya que "la investigación resultó, en parte, frustrada" por esa filtración de una causa secreta y apunta que "el imputado, presuntamente, habría aprovechado ese conocimiento para dificultarla y podría haber borrado parte del rastro delictivo".
Otro de los argumentos a los que se agarraba la defensa del popular es que las escuchas del 15 al 23 de octubre, precisamente las más clarificadoras, se realizaron sin autorización judicial. El juez ferrolano aclara que, aunque el mandato del magistrado de la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia que autorizó las escuchas se emitió el 15 de septiembre por un mes, la intervención policial no fue efectiva hasta el día 23 por lo que se prolongó hasta el mismo día de octubre, agotando los 30 días del plazo.
Es por estas fechas, cuando los agentes recogen con todo detalle los encuentros entre Escribano -todavía parlamentario- y su jefe de filas, Carlos Negreira, alcalde y presidente del PP coruñés, en dos locales céntricos de A Coruña los días 17 y 19. Para la policía es la evidencia definitiva de que la dirección del partido estaba "sin ninguna duda al corriente de la investigación". El secreto de sumario se mantuvo hasta el 27 de octubre y dos días después, la cúpula popular forzó la dimisión de Escribano para evitar que el escándalo de su imputación los salpicase en el inicio de la campaña electoral.
ESCRIBANO INTENTA REVENTAR LAS ESCUCHAS
El exdiputado del PP aseguró al juez que conoció la investigación cuando se lo comunicó el Parlamento - Semanas antes había preguntado al fiscal por el caso
La policía, el juez de Ferrol que empezó a instruir el caso, los magistrados del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que decidieron imputarlo por tráfico de influencias y cohecho, los fiscales de ambas instancias judiciales, la cúpula del PP gallego y, mejor que nadie, el propio Javier Escribano saben que los pinchazos telefónicos del caso Arena son demoledores. Que las grabaciones en las que el empresario Fermín Duarte confesó a una familiar directa que regaló su Porsche Boxter al político mientras pactaba otras prebendas para que hiciese gestiones en la Xunta a favor de su firma de áridos, así como el resto de charlas en la que el propio Escribano admitió a su entorno que la dirección del PP le estaba presionando para que dimitiera cuando aún el sumario era secreto, son más que suficientes para sentar al exdiputado en el banquillo. Y para abrir otra causa que investigue un delito de revelación de secretos por la fuga de información que puso a los populares sobre la pista de las pesquisas policiales.
La defensa trata de invalidar las charlas que grabó la policía con orden judicial
En los pinchazos se quejaba de la presión de Negreira para dejar el escaño
Por eso el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Ferrol, Alejandro Morán Llordén, remitió la causa al Tribunal Superior de Xutiza de A Coruña. Por eso, pese a la resistencia inicial de alguno de sus magistrados, se acordó la imputación del parlamentario popular en plena campaña electoral. Por eso el PP gallego, y sobre todo el coruñés, capitaneado por su líder, el alcalde de A Coruña, Carlos Negreira, llevaba semanas intentando que el diputado abandonase su escaño. Y por eso también Escribano y su defensa se afanan ahora en lograr que esos pinchazos telefónicos sean considerados nulos y se invalide la parte central de la investigación de la policía.
El propio letrado de Escribano lo proclamó a la prensa el pasado viernes después de que su defendido declarase durante tres horas y media en el juzgado de Ferrol. No hay caso porque "las escuchas son ilegales". Anunció que pronto reclamaría el archivo de la causa. Ayer formalizó la petición en el juzgado. Su defensa parte de la hipótesis de que el juez de Ferrol se extralimitó investigando a Escribano durante semanas cuando aún tenía la condición de aforado.
La idea es censurar que no hubiera remitido la causa al Tribunal Superior en cuanto saltó el nombre de un parlamentario. Así lo reclamó la policía, pero, en lugar de hacerlo, el juez Morán Llordén siguió cargándose de pruebas con el respaldo del fiscal del caso para remitir un escrito razonado al TSXG. En cuanto surgió la conversación del Porsche envió la causa al Superior y para entonces, la brigada de delitos económicos de la policía ya había tomado fotos de Escribano junto a Duarte, y documentado las citas entre el exparlamentario y Negreira, en las que, según comentó el primero a sus allegados en charlas grabadas por la policía, el alcalde de A Coruña le estaba coaccionando para que dejase su acta de diputado.
De acuerdo con la estrategia de anular los pinchazos, se entienden sus respuestas al juez en su larga comparecencia del pasado viernes. Además de presentar supuestas facturas del Porsche que el propio Escribano dijo tener "preparadas" en una de sus múltiples charlas telefónicas cuando ya intuía que le estaban investigando, y de asegurar que no hubo dádiva sino una operación de compraventa (tesis que ratificó el empresario ante el juez, pese a que Duarte había admitido a una familiar que regaló el deportivo) el exdiputado aseguró que solo supo del caso cuando el Parlamento recibió la notificación del TSXG para que acreditase su condición de aforado. O sea, el 27 de octubre. Dos días antes de dimitir. Y un par de semanas después de haber contado a una amiga fiscal en Barcelona, en una llamada tras reunirse con Negreira en un bar del centro de A Coruña, que la dirección del PP le presionaba para que dejase su escaño.
Según fuentes judiciales, la anulación de las escuchas a Escribano justo en esos días en que empezó a cantar no solo facilitaría su absolución de los delitos de cohecho y tráfico de influencias, también dejarían en nada el soplo que frustró la investigación y sobre el que sigue indagando la policía por orden del mismo juez de Ferrol. En su testimonio del viernes en el juzgado, el político del PP declinó responder a la pregunta directa del juez cuando le interpeló sobre si fue Negreira quien le dio el chivatazo. Alegó que acudía como imputado por cohecho y tráfico de influencias, no para aclarar una revelación de secretos. Aun así Escribano quiso dejar claro que la primera noticia que tuvo sobre la investigación fue el escrito del Parlamento.
A la espera de si finalmente su defensa logra invalidar las grabaciones, esa tesis deja en el aire muchos interrogantes. ¿Qué fue lo que llevó a Escribano a presentarse ante un fiscal del TSXG para preguntarle si se le estaba investigando cuando el sumario aún era secreto? ¿Por qué adujo -en distintas reuniones con dirigentes del PP durante el mes de septiembre, siempre previas a la notificación al Parlamento- que el Porsche lo había comprado él y que podía probarlo, para negarse a dimitir?
Con la decisión de negar de ese modo el chivatazo, Escribano va más lejos que la dirección del PP. Preguntado sobre cuándo y cómo conoció que la policía investigaba a Escribano, el presidente de la Xunta y del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo, subrayó el 17 de noviembre que tuvo "conocimiento expreso" el día en que la comunicación del TSXG llegó a la Cámara. Pero dejó entrever que ya antes había oído campanas cuando aseguró que sobre "rumorología y conversaciones" no iba a pronunciarse. "Hay tantas, unas se trasladan, otras se confirman, otras no son verdad", alegó el presidente en rueda de prensa.
A la mañana siguiente, el conselleiro de Presidencia y secretario general del PP, Alfonso Rueda, calcó la explicación y dijo que el "conocimiento expreso" lo tuvo su partido cuando leyó la resolución del Tribunal Superior. A diferencia de ambos, el propio Negreira, quien, según fuentes cercanas al PP, sigue manteniendo una relación cordial con Escribano, negó desde el día en que estalló el caso que él hubiera puesto sobre aviso al diputado coruñés y ya entonces afirmó que también se enteró de todo por el Parlamento. No es lo que dice el informe de la Brigada de Delitos Económicos, según el cual, a la policía "no le cabe duda" de que el PP conocía la investigación en marcha.
El 'engaño' a Duarte
Además de intentar desmentir el soplo, el exdiputado popular también negó al juez que mediase ante el Gobierno gallego para favorecer a Duarte. Dejó entrever que aunque en las escuchas anunciase reuniones con distintos integrantes del Ejecutivo, esos encuentros no llegaron a producirse. Incluso llegó a entregar documentación para probar que el 22 de octubre - cuando debía tener lugar una de las citas- él estaba en Barcelona. Y presentó más papeles, estos del Parlamento, para alegar que él no formaba parte de la comisión parlamentaria que, según le contó a Duarte por teléfono, le iba a propiciar el contacto con un conselleiro.
Según fuentes cercanas al caso, lejos de reconocer tratos y negocios que incluían comisiones ilegales con Duarte (que figuran en otras de las charlas interceptadas por la policía al empresario, en la que éste da a entender que Escribano percibirá un porcentaje de los beneficios de la empresa), adujo que en realidad le estaba dando largas. En lugar de ayudarle, estaba engañando a Duarte.
www.elpais.es 14.12.11
DUARTE SE DESDICE Y NIEGA QUE REGALARA UN PORSCHE A UN DIPUTADO DEL PP
Entregó documentación del coche, que en las escuchas decía tener "preparada"
"Absolutamente inocente". Todavía imputado por cohecho y tráfico de influencias, el exdiputado del PP Javier Escribano Rodríguez abandonó ayer muy sonriente el juzgado de Ferrol tras declarar durante tres horas y media ante el juez instructor. No contestó a todas las preguntas que le formuló el magistrado y se esforzó en negar categóricamente que el empresario Fermín Duarte, propietario de Manmer, SL y también imputado, le hubiera regalado un Porsche para que intercediera por su firma de áridos ante la Xunta, tal y como sostiene el informe policial que recogía decenas de conversaciones telefónicas intervenidas a ambos.
El exparlamentario alega que su caso es una "maniobra" para "tapar" a Blanco
El abogado de Duarte reduce la causa a un "problema administrativo"
Duarte corrobora la versión de Escribano y niega que hubiera sido un "regalo" a cambio de favores políticos, tal y como él mismo le confesó a su hermana el 18 de julio en una de esas escuchas. "El Porsche lo he tenido que regalar a cambio de alguna gestión, ¿sabes? Esto funciona así, donde hay funcionarios hay corrupción", se despachaba entonces el empresario.
El político popular se mostró ayer "muy satisfecho" de haber podido declarar y aportar "la documentación que demuestra mi inocencia". Sostiene que le compró legalmente el coche a Duarte en abril por 10.360 euros tras contactar casualmente con él a través de Internet. Duarte respalda su versión y ambos declararon que antes del coche "no existía relación personal entre ellos".
Las versiones coordinadas que le ofrecieron ayer al juez coincidían en colocar el Porsche como nexo de la relación y objeto de la compraventa y nunca como prebenda. El exdiputado también entregó en el juzgado un lote de papeles para tratar de justificar la adquisición del Porsche, del que se deshizo tras el verano -posiblemente cuando recibió el soplo de la investigación- y que "cambió" por un Mercedes CLK.
El 22 de octubre, una semana antes de que el PP le obligase a renunciar a su escaño (29 de octubre) y con el caso Arena bajo secreto judicial, Escribano, ya le contaba a un amigo que tenía la documentación "preparada" y no se molestaba en ocultar que estaba al corriente de los pinchazos telefónicos. "Tengo todo preparado, la factura del coche, el registro del pago bancario y un asesoramiento judicial en orden", explicaba entonces a su compañero de filas. "La documentación queda ahora pendiente de análisis por parte del titular del juzgado", precisaron ayer fuentes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.
Escribano y Duarte, los dos imputados en el caso Arena, comparecieron ayer por la mañana ante el juez en la sala de Instrucción número 3 de Ferrol durante cinco largas horas para explicar como el Porsche Boxter del industrial, matriculado en 2003, pasó a manos de una tía de Escribano de 67 años en junio de 2011. Tras escucharlos a ambos, el magistrado Alejando Morán Llordén mantuvo la doble imputación por cohecho y tráfico de influencias.
Escribano se presentó en el juzgado media hora antes de la cita, aparentemente muy relajado. Declaró más de tres horas, respondió a su defensa y ante el fiscal, pero esquivó algunas de las preguntas que le formuló el juez Morán. De camino a la salida, aseguró que era el cabeza de turco de una "maniobra política" orquestada por la oposición -apuntó al PSOE sin citarlo-, que se valió de su condición de diputado autonómico para desviar el foco mediático del caso Campeón y "tapar" al ministro de Fomento, José Blanco, según explicó. "Es una utilización tendenciosa de un asunto que no tienen nada que ver", dijo.
Su abogado, Francisco Fernández Tarrío, ha avanzado que solicitará la nulidad de todas las intervenciones policiales y ha calificado de "ilegales" las escuchas telefónicas que engrosan el sumario del caso Arena. Duarte, cariacontecido, declaró en segundo lugar durante una hora y respondió a todo el interrogatorio. Al término, dijo estar "indignado" por haberse visto mezclado en el caso. Su letrado, Darío Díaz, afirmó que pedirán el archivo por entender que "no hay más que un problema administrativo" entre la constructora de Duarte, Manmer, SL, y la Xunta, que limitó la comercialización de un árido asfáltico que se vendía como reciclado sin serlo.
"Ha quedado totalmente acreditada la venta del Porsche. La mala suerte de mi cliente es que el tema ha sido utilizado políticamente", manifestó el abogado de Duarte, y señala que el industrial ya se había reunido con los responsables de la Xunta en 2009, "mucho antes de conocer a este señor [Escribano]". La causa judicial sigue adelante y, según el TSXG, quedan "pendientes de realizar algunas diligencias de investigación".
Una operación reventada por un soplo
Desde que arrancó en mayo, el caso Arena se ha desdoblado en dos líneas que investigan en paralelo dos delitos de corrupción política y otro contra el medio ambiente. En la lista de imputados solo hay dos nombres: el exdiputado Javier Escribano y el empresario eumés Fermín Duarte, investigados por cohecho y tráfico de influencias a cuenta de un Porsche que pasó a manos de una tía de Escribano. Según la policía, fue un regalo del industrial al popular a cambio de sus gestiones para desbloquear en la Xunta la venta de un material de construcción bajo sospecha.
La firma de Duarte, Manmer, vendía como reciclado un residuo que no lo era y que apiló sin control ni licencia en un monte de Cabanas durante dos años y medio sin que nadie le exigiera cuentas. La primera denuncia de la Asociación Gallega de Áridos contra Manmer acabó en el archivo de la fiscalía por falta de pruebas en 2010, pero una segunda denuncia reactivó la investigación.
Según los informes de la brigada de delitos económicos y fiscales (UDEF), Duarte y Escribano se citaban con frecuencia y trazaron una estrategia común para abordar a los conselleiros y directores generales de Industria y Medio Ambiente. El empresario incluso planteaba demandar a la Xunta y repartirse una indemnización que cifraba en "dos milloncejos".
El último tramo de Arena quedó adulterado por un soplo que alertó a Escribano, entonces diputado autonómico, de que era objeto de una investigación judicial secreta y el PP le obligó a dimitir el 29 de octubre, en vísperas de la campaña del 20-N. El juez Morán ya ordenó a la UDEF un informe específico sobre los "indicios de la filtración" del caso Arena. Los investigadores concluyeron "sin duda alguna" que la dirección del PPdeG estaba al corriente del caso y las escuchas apuntan a que Carlos Negreira, alcalde coruñés y presidente provincial, fue el emisario que alertó a Escribano. La dirección del PP gallego lo niega en bloque.
www.elpais.es 10.12.11
LA POLICÍA CONSIDERA PROBADO EL SOPLO AL PP SOBRE LA INVESTIGACIÓN A UN DIPUTADO
El partido presionó a Escribano para que dimitiese con el sumario aún secreto
La dirección del PP gallego sabía de antemano que el exdiputado popular Javier Escribano estaba siendo investigado y se lo advirtió cuando la operación se encontraba bajo secreto de sumario y aún estaban en marcha las escuchas policiales. A la unidad de delitos económicos y fiscales (UDEF) del Cuerpo Nacional de Policía "no le queda duda alguna" de que el PP estaba al corriente de la investigación en curso y que sus dirigentes pretendían "buscar una salida más o menos honrosa" al parlamentario antes de que el asunto saltase a la opinión pública a través de los medios. Esa revelación reventó los pinchazos policiales porque el parlamentario dejó de hablar por su móvil y cuando lo hizo fue para dar pistas falsas.
El exdiputado relata presiones para que dimita tras reunirse con Negreira
"Soy aforado y se está vulnerando mi intimidad", comenta el investigado
Para los investigadores queda probado que el alcalde de A Coruña y presidente provincial del PP, Carlos Negreira, hizo de emisario del partido para advertir a Escribano de la investigación judicial de la que era objeto y negociar su salida del Parlamento. Negreira convocó al exdiputado en al menos dos ocasiones, los días 17 y 19 de octubre, en dos locales del centro de A Coruña.La primera para tantearlo y la segunda para emplazarlo a dimitir antes de que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), que levantó el secreto sumarial el día 27, formalizase su imputación por cohecho y tráfico de influencias. La policía sostiene que un empresario de Pontedeume, Fermín Duarte, regaló a Escribano un Porsche Boxter a cambio de gestiones en la Xunta para desbloquear la venta de un árido contaminante que estaba bajo sospecha.
El PP logró la renuncia de Escribano a su escaño el 29 de octubre. Dos días después, a la entrada del comité ejecutivo del PP que presidió Mariano Rajoy en Santiago, Negreira desmintió que tuviese conocimiento de esa investigación tal y como había publicado EL PAÍS y sostuvo que se enteró el mismo día 27, cuando el tribunal se dirigió al Parlamento gallego para ratificar la condición de aforado de Escribano como paso previo a su imputación. A su lado, estaba el presidente de la Xunta, Alberto Núñéz Feijóo, que se jactó de que el partido ya había tomado medidas "contundentes" para atajar cualquier asomo de corrupción. La cúpula del PP de Galicia negó siempre que conociese de antemano la investigación secreta que salpicaba a un diputado popular, tal y como se desprende de los pinchazos telefónicos de la policía. Las conversaciones grabadas desmienten esa versión.
Justo cuando el tema estaba a punto de saltar a los medios, diferentes cargos populares, siempre según la versión que Escribano contaba a sus familiares y amigos, se apuraron para apartar del escaño al parlamentario investigado por corrupción para que el escándalo no les salpicase en el arranque de la campaña.
El informe policial, a partir de las escuchas telefónicas, es contundente y vincula directamente a Negreira, que ha negado estar al tanto de un soplo que adulteró una investigación de cinco meses. Los agentes a cargo de la investigación están seguros de que Escribano ya había sido advertido semanas atrás de que tenía el teléfono intervenido. "Lo poco que habla lo hace por otros móviles o teléfonos fijos", afirman. El propio Escribano les comenta a sus allegados que no puede hablar por teléfono y se queja amargamente. "Soy aforado, vulnerar el derecho a la intimidad de una persona de mi categoría es muy grave", se lamenta.
El 17 de octubre, dos semanas antes de su dimisión forzosa, Negreira llamó a Escribano y se citaron a las 10 de la noche en un bar próximo a la plaza de María Pita, cerca del Ayuntamiento coruñés, oficialmente para tratar "asuntos parlamentarios". Así quedó reflejado en los prolijos informes policiales que engordan la causa judicial en el TSXG y a los que ha tenido acceso este diario.
Antes de su cita con el presidente provincial, Escribano le cuenta a una amiga fiscal que va a reunirse con "el jefe" y dos horas después, la vuelve a telefonear para contarle que el "tema va en serio" y que un medio de comunicación está al tanto. "¿De tu partido?", pregunta ella. "No de mi sección. De la otra acera, ya sabes: Rubalcaba, Pepiño y compañía: EL PAÍS, EL PAÍS". Entre los dos, hacen cábalas y preparan una estrategia defensiva. Escribano explica de forma velada que el PP le ha sugerido que dimita como "movimiento preventivo".
Dos días después, Negreira convoca a Escribano a medianoche en el bar Taboo, un conocido local del centro de A Coruña. El alcalde le llama en dos ocasiones, a las 22.12 y a las 23.34 horas, aunque no le explica el motivo. "¿Qué tal, hombre? Estoy con un lío tremendo, pero quería verte un momento", le dice Negreira. "Pues cuando me digas tú", responde Escribano. De camino a la cita, el exdiputado llama a un amigo y le reproduce su conversación con el regidor coruñés. Le dice que "el tío [Negreira] quería rifar hoy". Una hora después, vuelve a llamar a su amigo y presume de "haber manejado bien la situación". "Como que le he dado la vuelta", añade.
Escribano, expresidente de Nuevas Generaciones en A Coruña, se queja de que no tiene "información concreta" y tras la segunda cita con Negreira, empieza a mover su contactos para tratar de averiguar lo que los medios pueden saber de la causa. "Dicen que lo van a sacar con el inicio de la campaña. Que probablemente empiece en la Cadena SER y se lo pasen a EL PAÍS. Están asustados [en el PP] porque no saben si pueden poner grabaciones", le cuenta a su hermana, antes de encomendarle que haga unas averiguaciones a través de un conocido vinculado a la radio. "Dile que a tu hermano le están filtrando el tema desde dentro del partido", le precisa el exdiputado.
Otro comentario que le hace a un compañero de siglas el día 22 a medianoche apunta una vez más a que la dirección del PP gallego conocía de primera mano una investigación secreta. "El miércoles volví a hablar con Carlos [Negreira] y hoy con [Pedro] Puy [portavoz parlamentario del PP] y me dicen que lo mío es similar a lo de Cobián [Pablo, diputado que acababa de dimitir por su implicación en el caso Campeón]. Les digo que me están tomando el pelo. Ahí hay una trama de corrupción que coge el dinero y no se sabe para qué. Aquí no hay nada", se justifica el exdiputado, una semana antes de dimitir. En la misma conversación se queja de que Feijóo le quiere "cortar la cabeza". "Lo más fácil para muchos es que ahueque el ala, pues entonces que ahuequen otros también que los han implicado en otras cosas", se desquita. Esas afirmaciones son las que llevan a los policía a concluir "sin ninguna duda" que el PP está al corriente de la investigación secreta.
En aquel momento, pese a las supuestas advertencias de los dirigentes populares a Escribano, este periódico desconocía la existencia de la Operación Arena y el nombre de las personas investigadas. Escribano le cuenta a un familiar que el PP le ha dicho que detrás de la filtración a los medios puede estar el PSOE. Se deduce que eso le han dicho o le han hecho creer desde la dirección del partido para acelerar su marcha mientras él cuenta que sigue "plantando cara" para "darle la vuelta a la tortilla con mucho esfuerzo" y tocando "todos los palos".
www.elpais.es 17.11.11
ESCUCHAS POLICIALES DEL 'CASO ARENA'
"A Feijóo el justiciero le gusta dar lecciones de moral en piel ajena"
"Feijóo, el justiciero, me quiere cortar la cabeza. Le gusta dar lecciones de moral en piel ajena". Con ese desparpajo y evidente desprecio se despachaba Javier Escribano contra su jefe de filas y presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, justo una semana antes de verse forzado a renunciar a su acta de diputado autonómico, imputado por cohecho y tráfico de influencias. Fue en una conversación intervenida por la policía el pasado 22 de octubre, en la que charlaba con un compañero de partido sobre una investigación aún secreta que nadie debía conocer, y mucho menos él, que era la persona investigada.
El PSdeG denuncia el chivatazo al PP en el juzgado y en la fiscalía
Socialistas y nacionalistas exigen explicaciones al alcalde coruñés
Escribano, lejos de disimular que sabía de las escuchas, no ocultaba su enfado con la dirección del PP gallego, que primero le advirtió de que estaba bajo la lupa de la justicia y después lo presionó hasta acelerar su salida del Parlamento, que se produjo el 29 de octubre, antes del inicio de la campaña. "Me están diciendo que me vaya, ¡joder!", le cuenta Escribano a su amigo. "Los he convencido de que, como mínimo hasta que no salga algo, de aquí no me voy.
Es el hijo puta del Feijoo, que me quiere cortar la cabeza", asegura. Todo quedó recogido en los pinchazos recopilados por la unidad de delitos económicos y fiscales (UDEF) de la policía durante cinco meses de investigación judicial.La policía tiene muy claro, y así lo hizo constar en los informes a los que ha tenido acceso este diario, que la dirección del PP estaba al corriente de la investigación "sin duda alguna". Varios contactos telefónicos entre Escribano y el alcalde de A Coruña y presidente del PP en esta provincia, Carlos Negreira, los días 17 y 19 de octubre, y las conversaciones posteriores del exdiputado en las que menciona expresamente a Carlos (Negreira) y Puy (Pedro) prueban "el conocimiento que el PP tenía de la investigación en curso".
"El tema es que el partido no me quiere defender y yo les voy a obligar a defenderme", le explica Escribano a la misma persona, repitiendo una y otra vez que él "está limpio". "Aquí no importa si eres inocente o culpable. Importa que el titular pueda salpicar a Feijóo", prosigue. "Lo cómodo para Feijoo es, ¿sabes?, dar lecciones de moral en la piel de los demás. Ahora está herido con lo de la Operación Campeón, de haberse reunido con el otro [el empresario Jorge Dorribo, implicado en un fraude de subvenciones públicas] y necesita cortar otra cabeza para decir: hostia, Feijóo, el justiciero". No es la única vez que Escribano se refiere al caso Campeón en sus charlas e incluso llega a afirmar que su "compañero de escaño" (en alusión al exdiputado popular Pablo Cobián, acusado por Dorribo de recibir comisiones) había "cobrado para él".
"No me contaba nada pero le conozco. Me sentaba con él, horas y horas. Cobraba para él, para él, joder. Para él y para su hijo, para el equipo de karts y al carajo", le cuenta el exdiputado a una familiar el día 20. Los investigadores puntualizan que Escribano "parece referirse a Pablo Cobián", que dimitió cuando Dorribo lo relacionó con cobros supuestamente irregulares a cambio de gestionarle una entrevista con Feijóo.
De las conversaciones de Escribano se deduce que cuando el caso aún era secreto la dirección del PP lo empujaba a renunciar al escaño siguiendo la estela de Cobián mientras él se aferraba a su acta de diputado. "Hago una gestión para que un empresario se reúna con un alto cargo de Administración, como ocurre todos los putos días en este país". El mismo empresario, Fermín Duarte, imputado en el caso Arena, contó a su hermana en otra charla intervenida por los investigadores que le había "regalado un Porsche [a Escribano] a cambio de alguna gestión". El exdiputado defiende no obstante que "con lo de Cobián ya se pasaron". "No puedes decir a la más mínima sombra a una persona que se aparte. Es escupir para arriba, y ahora le ha caído a él", alude a Feijóo y a su entrevista con Dorribo, que después de ese encuentro recibió subvenciones de la Xunta.
"Por este teléfono no me gusta hablar, no sé si lo tendrán cazado también", se despide por otro de los móviles que también tenía pinchado. Era el 22 de octubre. El TSXG levantó el secreto sumarial cinco días después, lo que forzó la renuncia de Escribano el 29. Ayer, la causa volvió al juzgado de Instrucción número 3 de Ferrol, donde arrancó en mayo el caso y proseguirá ahora que ya no es aforado.
El PSdeG anunció ayer que presentará una denuncia en el juzgado de guardia y un escrito a la fiscalía por si el chivatazo al PP fuese constitutivo de un delito de revelación de secretos. Además, los grupos munici pales socialista y del BNG en A Coruña exigieron explicaciones al alcalde de la ciudad para que justifique su participación en el soplo al exparlamentario del PP que frustró tres meses de investigación policial sobre un presunto caso de corrupción.
Escribano creyó que todo era un invento del PP para echarlo
"No me concretan nada". Aunque sabía que estaba siendo investigado y con el teléfono intervenido, Javier Escribano se quejaba a través de otro móvil que creía seguro de que no sabía qué pruebas podía haber contra él. El diputado tenía toda la intención de aferrarse a su escaño en el Parlamento gallego, pero el PP buscaba un atajo para empujarlo hacia la salida sin incomodarlo demasiado, pues de su acta dependía la mayoría en el hemiciclo, donde solo suma un diputado más que PSdeG y Bloque.
En las conversaciones de Escribano con sus allegados queda claro que el PP le comunicó su inminente imputación por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. Para acelerar su marcha, la dirección de este partido añadió, según su relato, que EL PAIS y la Cadena SER estaban al corriente de la investigación. No era cierto. Según se desprende de los pinchazos, el alcalde de A Coruña, Carlos Negreira, su principal interlocutor en este caso, incluso llegó a apuntar al PSOE como responsable de la hipotética filtración periodística. Sin embargo, era la dirección del PP la que, según la policía, estaba al corriente de una investigación secreta. Lo revela el atestado que figura en el sumario del Tribunal Superior de Xustiza y que ahora vuelve al juzgado de Ferrol donde arrancó el caso. Los policías señalan en su atestado que "no cabe ninguna duda" de que el PP lo sabía.
"Primero me dicen que es un proceso judicial y no encuentro nada, ahora que es un tema del PSOE", explica, y da a entender que se lo comentó Carlos (Negreira), con quien se citó dos veces, los días 17 y 19, en A Coruña. "Yo hasta estoy pensando que a saber si es una puta invención todo", se lamentaba Escribano. Por entonces había llegado a la conclusión de que su partido se quería deshacer de él por la puerta de atrás del Parlamento valiéndose de una mentira.
Visita al fiscal
Esas dudas le llevaron a presentarse en la fiscalía del TSXG para que le concretase si era objeto de una investigación. Escribano se valió para ello de una amiga fiscal que le proporcionó el contacto. Todo, cuando el caso estaba aún bajo secreto. Por esas fechas había dejado de hablar por su teléfono móvil para sorpresa de la policía. "Tenlo claro, el tema es jodido, porque a mi de entrada me han dicho que lo mejor es que me vaya, que me dan cobertura y tal, pero quitarme", cuenta Escribano a un compañero de partido. "Ahora se sientan conmigo y todo cojonudo y fenomenal. Si mañana dejo de ser lo que soy, no me cogen ni el teléfono", se lamenta.
www.elpais.es 18.11.11
EL PRESIDENTE OBVIA CÓMO SUPO DEL CASO
La pregunta era muy concreta. ¿Cuando y cómo supo el presidente que había una investigación judicial contra el diputado Escribano? Feijóo evitó responderla ayer tras el Consello de la Xunta. Defendió que lo importante en este caso fue la contundencia que demostró su formación y entonces ofreció alguna pista. "Actuamos con el rigor con el que debimos actuar, una vez que tuvimos conocimiento expreso de que el tribunal remite la solicitud para que se acredite la condición de aforado en la Mesa [de la Cámara], en ese mismo momento ese diputado dimitió".
Feijóo habla de "conocimiento expreso" y se refiere a la comunicación oficial que remitió el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. El resto, el chivatazo que según la policía desbarató la investigación, es para el jefe del Ejecutivo gallego "rumorología y comentarios" sobre "los que deben responder los tertulianos o quienes participan en esas conversaciones", dijo en referencia a las escuchas policiales. "Sobre rumorologías y conversaciones le puedo asegurar que hay tantas, unas se trasladan, otras se confirman otras parece que no son verdad. Yo respondo de lo que hago", zanjó el tema.
Luego atribuyó a la policía la idea de que este diario estaba al tanto de las pesquisas, cuando en realidad esa hipótesis parte de Negreira, quien, según cuenta Escribano en las escuchas, le amenazó así para amedrentarlo y acelerar su dimisión. Y a renglón seguido decidió contraponer, sin que mediase pregunta alguna, la actitud de Escribano, que dejó su cargo, con la del ministro de Fomento, José Blanco, que sigue en el Gobierno y como candidato del PSOE a las elecciones generales ahora que el Tribunal Supremo ha decidido investigar si cobró comisiones ilegales del empresario Jorge Dorribo, como afirma este último.
"Si estuviera en el PP, no iría en las listas", dijo el líder de los populares gallegos, obviando que él mismo ha permitido que los alcaldes de Mazaricos y Fisterra, imputados en graves delitos de corrupción en el marco de la Operación Orquesta, concurrieron a las municipales el pasado mes de mayo sin que nadie en la dirección popular le pusiese el menor reparo. Como sucedió con el expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps, que repitió como candidato cuando ya estaba imputado en los tribunales y luego ya como presidente tuvo que dimitir cuando se supo que iría a juicio por cohecho. Feijóo pidió no obstante a Blanco "una despedida por dignidad política y coherencia personal" y añadió que "hay vida más allá de la política para defenderse en la justicia sin aferrarse a los cargos".
www.elpais.es 18.11.11
ESCRIBANO FUE AL FISCAL A PREGUNTAR SI SE LE INVESTIGABA TRAS RECIBIR UN SOPLO
Lo sabe la Brigada de Delitos Económicos del Cuerpo Nacional de Policía, los jueces y fiscales del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) y también el titular del juzgado número 3 de Ferrol. Y lo sabe todo el que haya tenido contacto con la operación Arena que ha motivado la imputación del exdiputado del PP Javier Escribano, dimitido el pasado sábado, al que el TSXG le imputa tráfico de influencias y cohecho, tras haber recibido, según la policía, un Porsche del empresario Fermín Duarte, también imputado, para que utilizase sus contactos en el PP y favorecer a su firma de áridos desde la Xunta.
Cuando el caso estaba todavía bajo secreto de sumario en las dos instancias que lo investigaban -el juzgado de instrucción número 3 de Ferrol y el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia- Escribano se presentó en la fiscalía del TSXG y ante la sorpresa mayúscula de uno de los fiscales, le preguntó por qué se le estaba investigando. El representante del ministerio público optó por darle largas pero la investigación, incluidos los tres meses de pinchazos telefónicos de la policía, ya estaba reventada.
Fuentes conocedoras del caso apuntan que el exparlamentario del PP logró citarse con ese fiscal gracias a una amiga suya, fiscal también en Cataluña, que medió para que fuese recibido, sin que su compañero gallego supiera de qué se trataba. Fue la misma persona a la que, según consta en el sumario del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, Escribano le contó por teléfono el pasado septiembre que el alcalde de A Coruña y presidente del PP provincial, Carlos Negreira, le había advertido de que estaba siendo investigado, de que tenía el teléfono intervenido por la policía y de que un periodista de EL PAÍS estaba al corriente de todo.
En esas semanas de septiembre, este diario desconocía la existencia de la investigación judicial. La decisión de Escribano de presentarse en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia cuando el caso aún era secreto y las gestiones realizadas por su amiga, la fiscal en Cataluña, son las pruebas que necesitaba la policía para concluir que el dirigente del PP ahora imputado recibió un chivatazo. Negreira ha negado siempre que conociera la investigación de antemano y ha repetido desde que estalló el caso que la primera noticia sobre la Operación Arena le llegó el jueves 27 de octubre, cuando el tribunal mandó una comunicación al Parlamento gallego para que acreditase la condición de aforado de Escribano.Tras interceptar la conversación en la que Escribano confesaba las supuestas advertencias que le había hecho Negreira -y que el alcalde de A Coruña siempre ha negado- los agentes policiales constataron un cambio de actitud en el exparlamentario del PP. Así lo escribieron en el informe que forma parte del sumario que instruyó durante unas cuantas semanas el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. Tras esa charla telefónica con su amiga fiscal, Escribano dejó atrás su locuacidad habitual, la que había quedado patente en las conversaciones con el empresario Fermín Duarte durante los tres meses anteriores, y empezó a mostrarse receloso. En las últimas semanas de septiembre no habló por el móvil de sus manejos para influir en la Xunta y, por primera vez desde que tuvo pinchado su teléfono, empezó a preguntar a Duarte por "la factura del Porsche".
Los investigadores sospechan que ya estaba al tanto de la investigación y trataba de dar pistas falsas para tratar de camuflar el regalo del industrial como una mera operación de compraventa. El pasado lunes, un día después de que EL PAÍS revelase que Escribano había recibido un Porsche del empresario, tal y como constatan los informes policiales, el exdiputado del PP remitió a este y otros medios de comunicación una escritura de compraventa del vehículo que tiene fecha de abril y aportó el certificado de una transferencia a la cuenta de Duarte por 5.001,55 euros en el que figuraba el siguiente concepto: "2º pago compra vehículo". Ese comprobante, el único documento que alude a la hipotética compra del vehículo que habría efectuado en abril, está fechado el 19 de septiembre de 2011. Y es posterior a la llamada a su amiga fiscal en la que confesó su temor a estar siendo investigado.
Investigación del soplo
La Voz de Galicia publicó ayer que el presunto chivatazo que frustó las escuchas policiales y las pesquisas será investigado judicialmente. Este diario citó fuentes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia quienes aseguraron que "estas filtraciones o graves infracciones de los secretos tendrán que ser examinados por el juez Morán Llordén", titular del juzgado que dio origen al Caso Arena.
Este mismo juez también se hará cargo de la parte de la causa que alude a Escribano, quien después de dimitir como parlamentario ha perdido la condición de aforado.
www.elpais.es 06.11.11
EL EMPRESARIO DEL 'CASO ARENA' USÓ OTRA SOCIEDAD PARA ELUDIR EL CONTROL AMBIENTAL
Vendió el mismo árido prohibido por su toxicidad sin advertir de los riesgos
El empresario de Pontedeume Fermín Duarte no tuvo el menor reparo en servirse de otra empresa de su propiedad para comercializar el mismo producto nocivo que la fiscalía había señalado como contaminante y tóxico. Lo hizo para eludir los requisitos que la Consellería de Medio Ambiente -a instancias del fiscal- impuso a la comercialización del aglomerado asfáltico (ARA) de Manmer por su alto contenido en hidrocarburos peligrosos. Duarte aparcó temporalmente los negocios que hacía con la constructora de su padre (Manmer SL), investigada en 2010 por un posible delito ambiental, y rescató otra empresa registrada a su nombre en 1987 como Rías Altas Obra Civil y Promoción SL para vender el mismo árido a base de betún y alquitrán de hulla con sustancias cancerígenas prohibidas, como el benzopireno.
Duarte: "Voy a trabajar con Rías Altas, que tenía medio parada"
El juez ha pedido a Medio Ambiente los expedientes de Manmer
El industrial se lo contaba sin tapujos a un conocido el 17 de junio en una de las conversaciones telefónicas intervenidas por la brigada de delitos económicos y fiscales (UDEF) de la policía y que figura en el sumario de una investigación que ya acumula más de 700 folios en el Juzgado de Instrucción número 3 de Ferrol.
Fermín Duarte le explica a su interlocutor que Manmer: "La tiene parada por toda la querella con la Xunta". Precisa que no ha deshecho totalmente de la constructora porque le da "mucha pena". "Todo lo que me tienen hecho, lo tienen a Manmer, no a Rías Altas, ni a nadie más. Lo demás lo puedo usar como me salga de los huevos. Entonces, a trabajar con Rías Altas, que es una empresa que tenía medio parada y ahora tiro de ella".
Duarte se jactaba de que el negocio de los áridos era su particular "lotería" por el alto margen de beneficios que le proporcionaba, y no dudó en usar otro nombre para vender el mismo producto bajo sospecha ambiental. Vendió su zahorra a empresarios y constructores de las comarcas de Ferrol y A Coruña sin advertirles de la composición. Al mismo tiempo, negociaba con el exdiputado popular Javier Escribano la mejor forma de abordar a los conselleiros y directores generales de Industria y Medio Ambiente para colocar su aglomerado en las grandes obras de la Administración gallega a cambio de supuestas comisiones y regalos del calibre de un Porsche Boxter que el empresario dijo haber regalado al político. Escribano afirma que lo compró por 10.360 euros para registrarlo a nombre de su tía.
El aglomerado de Manmer (que también comercializaba Rías Altas) se empleó en las obras del puerto exterior de Ferrol y en subcontratas para rellenos portuarios, asfaltado de vías y explanadas y otras actuaciones en carreteras, parques eólicos, urbanizaciones y paseos marítimos.
Para la brigada de la UDEF quedó acreditado "en multitud de conversaciones telefónicas" que el constructor eumés vendió el árido "a su antojo sin informar al comprador de la problemática y aparentemente, sin ningún control de la Xunta".
El Gobierno gallego fue advertido de los manejos de Manmer y las sospechas sobre el posible origen fraudulento del árido en varias denuncias de octubre del 2010 y mayo del 2011 de la Asociación Gallega de Áridos a las Consellerías de Industria y Medio Ambiente. Solicitaban que se expedientase a la constructora "por competencia desleal e ilícita" y que se informase a las autoridades holandesas. Las quejas de AGA no tuvieron eco y Duarte siguió cerrando negocios. La patronal recurrió entonces a la Fiscalía con una nueva denuncia en mayo del 2011.
El empresario fue detenido el pasado jueves en la Operación Arena en la que figura el exdiputado popular Javier Escribano, investigado por cohecho y tráfico de influencias. El empresario admitió ante el juez, Alejandro Morán, que tenía apiladas toneladas de aglomerado asfáltico en la parcela forestal de Cabanas, pero negó que las 400.000 toneladas de áridos que todavía se amontonan en el puerto exterior de Ferrol fueran suyas y apuntó a la firma alicantina Holding Transmediterránea de Construcciones.
La mercancía viajaba de Holanda al puerto de Caneliñas con los certificados europeos expedidos por Eerland Certification, que supuestamente acreditaban que el producto era reciclado y válido para obra civil, aunque en realidad contamina y no ha sido tratado. El juzgado ferrolano se ha dirigido a la Autoridad Portuaria de Ferrol para que informe sobre los áridos que descarga la consignataria COP Galicia. También ha reclamado a Aguas de Galicia y a la Consellería de Medio Ambiente todos los expedientes sobre Manmer, SL, cuyo producto está siendo analizado.
www.elpais.es 04.11.11
EL INDUSTRIAL DUARTE TUVO DURANTE UN AÑO Y MEDIO UN VERTEDERO ILEGAL JUNTO A UN RÍO
Augas de Galicia legalizó en marzo un vertedero que operó ilegalmente año y medio
En marzo del 2011, la Consellería de Medio Ambiente autorizó un depósito de residuos asfálticos de Manmer, SL a pocos metros del río Baa, en el municipio coruñés de Cabanas. El gerente de la empresa, Fermín Duarte, está imputado en la Operación Arena que ha forzado la dimisión de Javier Escribano, exdiputado popular investigado por cohecho y tráfico de influencias. El empresario se relacionaba a menudo con el político y buscaba abrirse puertas a nuevos contratos en la Xunta y la diputación, supuestamente a cambio de pactar comisiones y otros incentivos como un Porsche Boxter que Duarte habría entregado a Escribano en pago de sus favores, según recoge el sumario de la investigación. Un regalo que Escribano niega haber recibido.
Medio Ambiente multó a la empresa por un vertido contaminante
El aglomerado llevaba desde agosto de 2009 apilándose sin control ni permiso en una parcela forestal de 27.900 metros cuadrados en el lugar de San Lorenzo, en la parroquia de Laraxe, junto a la AP-9, en el límite entre Fene y Cabanas. Durante año y medio, hasta que la Xunta autorizó el acopio, el monte le sirvió a la constructora eumesa como vertedero ilegal y depósito improvisado en suelo rústico para los residuos asfálticos que Manmer importa de Holanda a través del puerto exterior de Ferrol.
Casi en la orilla del río, acomodada sobre un terraplén vertical, se levanta una montaña negruzca a base de restos de betún y alquitrán fragmentado de las viejas carreteras del norte de Europa que contenían sustancias contaminantes y cancerígenas prohibidas hace décadas como el benzopireno. La constructora lo promociona como "árido reciclado", pero las analíticas realizadas por la Fiscalía prueban que no lo es. Manmer fue investigada en 2010 por un posible delito ambiental y aunque la fiscalía del TSXG archivó el caso en abril de ese año por falta de indicios "suficientes", ya advertía del potencial contaminante de un material cuyo uso desaconsejaba. El informe alertaba de que los componentes más tóxicos "podían llegar al hombre a través de la cadena alimentaria", especialmente si se filtran a la tierra mezclados con el agua de la lluvia. Pese a estos antecedentes, la empresa pública Aguas de Galicia no vio impedimento para autorizar en marzo una "obras para el acopio de áridos de construcción en la zona de policía [franja junto al cauce] del río Baa". Tampoco el Ayuntamiento de Cabanas, gobernado por el PP, ha cuestionado en este tiempo la existencia del vertedero de áridos bituminosos sin licencia en suelo rústico.
La autorización a Manmer la firmó el 30 de marzo del 2011 el jefe de área de autorizaciones y concesiones de Aguas de Galicia en respuesta a la petición formulada por Fermín Duarte el 28 de septiembre del 2009. Duarte tramitó su petición solo unos días después de que Aguas de Galicia sancionase a Manmer por un vertido contaminante al río Baa denunciado por la Asociación Etnográfica da Natureza de Cabanas. La multa se demoró un año y fue de 901,52 euros. Duarte reconoció meses después que el vertido fue un "error" y dijo que pagaría la sanción mientras tramitaba los permisos para legalizar su vertedero de áridos.
Hasta en seis ocasiones, entre octubre de 2009 y septiembre de 2010, Medio Ambiente le reclamó a Manmer más información para estudiar su solicitud. Un informe técnico le dio el visto bueno al almacén de asfalto en diciembre y, poco después, llegó la autorización de Aguas de Galicia para un vertedero al que impuso 10 condiciones que la constructora todavía no ha cumplido. La Xunta exigió que se cubriera el aglomerado y estableció como tope el almacenaje de 35.000 toneladas a más de 50 metros del río. Daba un plazo de 12 meses para unas obras de las que no hay trazas y la lluvia cae directamente sobre la montaña de áridos y se escurre por el terraplén abajo.
Los vecinos denuncian que hay decenas de miles de toneladas apiladas y que la mercancía "entra y sale sin control" en camiones que cargan y descargan a demanda la zahorra, que desprende "un fuerte olor a chapapote". Xosé Manuel Sardiña, edil del BNG en Cabanas, pasó meses denunciando pleno tras pleno que no se hacía nada contra "el vertedero incontrolado de bituminosos". El alcalde, Germán Castrillón, del PP, se limitó a contestar en todas las ocasiones que se encontraba a la espera del dictamen de la Xunta
www.elpais.es 02.11.11
INDUSTRIA LLEVA UN AÑO SIN RESOLVER UNA DENUNCIA CONTRA LA IMPORTACIÓN DEL ASFALTO
En julio de 2009, cuando el primer barco con aglomerado asfáltico de Holanda atracó en el puerto exterior de Ferrol, Fermín Duarte, el gerente de la constructora Manmer, SL, se jactó ante los productores de áridos de la comarca de que les iba a arrebatar la clientela con su nuevo producto: árido reciclado de aglomerado (ARA). Y así fue, en parte. Vendía su material reciclado (no lo es) con certificación europea (Marcado CE) a pequeños y grandes constructores locales a la mitad de precio que la competencia: 2,6 euros por tonelada frente a los cuatro euros que cobraban los otros productores. Sin embargo, el aglomerado negruzco con olor a chapapote que se apilaba en miles de toneladas en la explanada del puerto ferrolano pronto llamó la atención de la Asociación Gallega de Áridos (AGA), que en diciembre de 2009 denunció los trasiegos de Manmer ante la fiscalía por un posible delito ambiental.
Aquella primera denuncia de la asociación fue archivada por falta de pruebas cuatro meses después, y la constructora de Duarte siguió colocando su producto en todas las obras que pudo mientras telefoneaba a su contacto político, Javier Escribano, para que le abriera las puertas a las obras de Xunta y Diputación.
Los productores de áridos volvieron a quejarse por escrito y presentaron otras tres denuncias: dos en las Consellerías de Industria y Medio Ambiente, en octubre y otra más a la fiscalía. El presidente de AGA, José Manuel González, señala que la entidad presentó hace un año la denuncia ante la Secretaría Xeral de Calidade e Avaliación Ambiental de Medio Ambiente. La otra se remitió a la Subdirección Xeral de Administración Industrial de la Consellería de Industria. Un año después, el departamento de Javier Guerra afirma que el expediente continúa su tramitación. Los informes policiales de la Operación Arena apuntan que tras las gestiones de Escribano y Duarte ante el director general de Industria, Ángel Bernardo Tahoces, el empresario logró ser recibido a mediados de agosto por Tomas Nogueira, subdirector general de Administración Industrial de la Xunta, y a la vez encargado de tramitar la denuncia contra la firma de Duarte.
Mientras, los productores de áridos volvieron a llamar a la puerta de la fiscalía especializada en delitos ambientales del Tribunal Superior de Xustiza en abril de 2011, que está en el inicio de la Operación Arena.
Casi 400.000 toneladas de áridos de Manmer continúan apiladas en la explanada de Caneliñas, sobre una balsa de decantación en el puerto exterior. El presidente de la Autoridad Portuaria de Ferrol, Ángel del Real, manifestó esta semana que el aglomerado "no se puede quedar ahí" y que lo retirará en cuanto lo autoricen. Admite que el puerto ferrolano ha empleado la zahorra de Manmer en sus obras civiles aunque la fiscalía ya había desaconsejado su uso por el potencial tóxico. No obstante, insistió en que ha adoptado todas las recomendaciones de Medio Ambiente como colocar un "plástico aislante en la capa inferior y un asfáltico por encima". El puerto ferrolano ha remitido al juzgado toda información de los buques y las desestibas que se realizaron aparentemente con los permisos y certificaciones europeas que indicaban que el residuo asfáltico estaba reciclado y no contaminaba. La fiscalía asegura lo contrario: el árido contamina y no ha sido reciclado.
www.elpais.es 02.11.11
DUARTE: "LE HE OFRECIDO EL ORO Y EL MORO A ESCRIBANO PARA QUE SOLUCIONE RÁPIDO"
El industrial preveía repartir con el exdiputado "dos milloncejos" de la Xunta
En su propósito de influir en las Consellerías de Medio Ambiente e Industria del Gobierno gallego siempre a favor de la empresa Manmer SL, el entonces diputado del PP, Javier Escribano y el gerente de la firma, Fermín Duarte, tocaron tocas las teclas que tenían a mano. Así consta en el sumario de la Operación Arena que motivó la imputación del dirigente popular por parte del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que le acusa de cohecho y tráfico de influencias.
Duarte logró una reunión con un cargo de Industria sobre Manmer
El exparlamentario dice que se interesó por "un problema de una persona"
Para que la sala del tribunal llegase a esa conclusión fue fundamental el trabajo de la Brigada Especializada en Delitos Económicos del Cuerpo Nacional de Policía. Tras intervenir el teléfono del industrial, los agentes constataron la intensa relación entre ambos. Así lo delata el tráfico de llamadas de Duarte a Escribano y viceversa durante los meses de mayo, junio y julio. Los pinchazos telefónicos dejan entrever la desesperación de ambos por reunirse con los conselleiros de Medio Ambiente, Agustín Hernández, el departamento competente para autorizar el uso de la zahorra de Manmer -importada de Holanda con residuos potencialmente contaminantes- en obras, y el de Industria, Javier Guerra, que desde hace un año mantiene un expediente abierto contra la empresa de Duarte, tras otra denuncia de la Asociación Gallega de Áridos.
Político y empresario utilizaron sus contactos en la Cámara de Comercio de Ferrol para solicitar una entrevista con el director general de Industria, Ángel Bernardo Tahonces, y llegaron a enviar desde esta institución un escrito a la Consellería. En una de las conversaciones intervenidas, del pasado 18 de julio, Escribano llama a Duarte y le advierte que ha remitido la carta desde la Cámara de Comercio de Ferrol a la atención de Tahoces. El empresario le contesta que durante la última semana de julio va a ver a los dos conselleiros (Hernández y Guerra), aunque matiza: "Igual es preferible que vaya por procedimiento reglamentario, primero el director general [Tahoces], que es un tío con un par de huevos y manda más que el conselleiro".
En ese diálogo, Escribano se lamenta de que ambos sigan sin tener noticias del director general de Avaliación e Calidade Ambiental del departamento de Medio Ambiente, Justo de Benito. Y propone pasar a la acción con Tahoces. "Yo a estas alturas ya no andaría con contemplaciones, si le metes ya el misil, se lo metes y punto, porque yo sigo esperando a que me llame Justo, ¿porque a ti tampoco te ha llamado, no?". En esas conversaciones, el diputado del PP presume de formar parte de la Comisión de Industria, Energía, Comercio y Turismo y asegura que va a aprovechar una comparecencia de Guerra para abordarlo y tratar el tema de la empresa.
La policía ha constatado que las gestiones de Escribano y Duarte dieron sus frutos puesto que el empresario logró tener una reunión a mediados de agosto con un cargo del equipo de Tahoces, el subdirector general de Administración Industrial, Tomás Nogueira. La Consellería de Industria aseguró el pasado martes a este periódico que no tiene constancia de que Escribano se dirigiera a su departamento ni a través del titular, Javier Guerra, ni al director general, Ángel Bernardo Tahoces. Admitió, sin embargo, que el expediente abierto a Manmer a raíz de una denuncia de la Asociación Gallega de Áridos en octubre de 2010 continúa un año después en fase de tramitación, precisamente en el departamento que dirige Tomás Nogueira, el subdirector que, según la policía, recibió a Duarte.
Los investigadores relacionan esa sucesión de llamadas con una conversación anterior de Duarte con un familiar suyo, el 27 de junio, en la que le cuenta una reunión que ha mantenido con Escribano. Aluden a un plan que habían trazado entre ambos para exigir una indemnización a la Xunta por impedirle vender los residuos, que, según Manmer, están homologados en Holanda. De lo contario, amenazarían con denunciar la prohibición ante las autoridades comunitarias. Su idea era pedir dos millones de euros a la Xunta, de los que una parte, según los investigadores, serían para Escribano. "Dos milloncejos para Fermín y Fermín desaparece", cuenta Duarte a su familiar. Cuando se le pregunta qué pasa con Escribano, responde que "una parte se la lleva él". En otro momento de la conversación, el empresario sostiene que Escribano se está portando bien y añade: "A ver si hay suerte, yo le he ofrecido el oro y el moro por si soluciona rápido". Estas frases hacen concluir a los agentes que el diputado y el empresario habían pactado comisiones ilegales a cambio de que el político del PP tirase de sus contactos en el Gobierno gallego para favorecer a la empresa de materiales de construcción.
En una entrevista publicada ayer en La Voz de Galicia, Escribano no negó que hubiera realizado gestiones a favor del industrial: "Lo que hice fue interesarme por un problema de una persona que se dirigió a mí para exponerme su situación y lo hice como lo he hecho a lo largo de dos años que llevo como diputado con decenas de colectivos y personas..." La policía sospecha que en septiembre Escribano recibió un soplo, lo que frustró el avance de sus investigaciones. En una conversación grabada, el exdiputado contó a una amiga que el alcalde de A Coruña y presidente provincial del PP, Carlos Negreira, le había advertido de que tenía el teléfono pinchado. A partir de ese momento su actitud cambió y dejó de hablar por el móvil.
www.elpais.es 02.11.11
"LE HE TENIDO QUE REGALAR EL PORSCHE PARA CONSEGUIR QUE LA XUNTA ACTÚE"
El exdiputado Escribano asegura que pagó 10.360 euros por el coche pero las escuchas captan al empresario hablando de soborno
Los agentes de la Brigada de Delitos Económicos del Cuerpo Nacional de Policía que han seguido durante tres meses los pasos del empresario Fermín Duarte, gerente de la firma Manmer SL, y del entonces diputado del PP Javier Escribano están convencidos de que el industrial regaló un Porsche Boxter al parlamentario a cambio de las gestiones que este se comprometió a hacer ante la Xunta para favorecer a su firma de áridos.
El exparlamentario exhibió ayer un contrato de compraventa
El justificante del ingreso bancario es posterior al soplo sobre la investigación
El industrial alude repetidamente "del diputado amiguete" que media por él
El Porsche se registró a nombre de una tía, de 67 años, del político
Y así lo detallan en un prolijo informe que figura en el sumario de la Operación Arena que ha llevado al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia a imputar por cohecho y tráfico de influencias al exparlamentario del PP. En dicho atestado, incorporado a la causa, figura la siguiente conversación del pasado 18 de junio entre Duarte y una familiar directa, que la policía transcribe así:
Fermín Duarte: Ahora tengo problemas para desplazarme. Antes tenía tres coches, el [Volkswagen) Touareg, el BMW y el Porsche y ahora [...]
Familiar: ¿Has logrado vender el Porsche?
F.D.: Lo tuve que regalar.
F.: [Ininteligible]
F.D.: Donde hay funcionarios, hay corrupción y yo haría lo mismo, como ando metido en lo de los áridos para que la Xunta actúe [...] Se hace más que pagando un abogado, pagando un abogado tienes que vender el coche para pagarle la mitad a un abogado. Y hay que tener un abogado muy bueno. En otras charlas también grabadas por los investigadores, Duarte habla con terceros y se refiere a los manejos que está haciendo ante distintas consellerías su "diputado amiguete", en referencia a Escribano. Éste se muestra obsesionado por reunirse con los conselleiros y los cargos intermedios de los departamentos de Medio Ambiente, que dirige Agustín Hernández, y de Industria, presidida por Javier Guerra. De hecho, en varios de los pinchazos se queja que el secretario general de Calidade e Avaliación Ambiental de la Xunta, Justo de Benito, no deja de darle largas.
Ayer, un día después de que este diario publicase las conclusiones del informe policial que apunta a que el empresario eumés regaló un Porsche al entonces diputado del PP, Escribano remitió a diferentes medios de comunicación una serie de documentos para intentar probar que el deportivo no fue una dádiva sino una mera compraventa. Entre los papeles que mandó a los medios figura un contrato de compraventa firmado por Duarte y el propio Escribano de un Porsche Boxter (del año 2003 y con 75.000 kilómetros), por el que el diputado del PP se comprometía a pagar 10.360 euros en dos plazos. El documento tiene fecha de 7 de abril de 2011 y está firmado por las partes. Según la versión de Escribano, ese mismo día hizo una primera entrega en mano al industrial de 5.360 euros. Para intentar probarlo, adjunta un recibo bancario de una retirada de fondos de 2.990 euros de su cuenta en una oficina de Caixa Galicia.
Escribano también remitió a los medios otro justificante de una transferencia hecha cinco meses después a la cuenta de Duarte por 5.001,55 euros en la que consta en el detalle "2º pago compra vehículo". Este segundo documento tiene fecha del 20 de septiembre de 2011.
Según el informe de la Brigada de Delitos Económicos de la Policía al que ha tenido acceso EL PAÍS, en esas fechas según desvelan los pinchazos telefónicos, Escribano ya tenía constancia de que le estaban investigando y le habían intervenido el teléfono móvil. Lo había contado días antes el propio diputado a una amiga, a la que aseguró que el alcalde de A Coruña y presidente provincial del PP, Carlos Negreira, le había advertido de que estaba siendo investigado por corrupción. A partir de ese momento, según los agentes que han participado en el caso, la actitud de Escribano empieza a cambiar, deja de hablar de asuntos delicados por su móvil y alude por primera vez en tres meses a la factura del coche. La policía sospecha que estaba dando pistas falsas después de conocer el soplo.
Negreira negó ayer en Santiago donde acudió a la presentación del programa electoral del PP que tuviera conocimiento de la investigación judicial antes del pasado jueves, cuando el Tribunal Superior de Xustiza requirió al Parlamento para que acreditase la condición de aforado de Escribano, que dimitió el sábado.
Las grabaciones realizadas entre junio y agosto hicieron pensar a la policía que una filtración había dado al traste con el caso, justo en el momento en que tanto el empresario como Escribano empezaban a soltarse sobre las gestiones que este último estaba realizando ante las consellerías de Industria y Medio Ambiente (en esta última, según se desprende de las charlas, no llegaron a fructificar).
Las averiguaciones policiales también revelan que el 6 de junio de 2011 (dos meses después de esa supuesta operación de compraventa) Escribano puso el Porsche a nombre de su tía, María Dolores Escribano Rey, de 65 años. Posteriormente lo puso a la venta a través de varios portales de Internet. En el anuncio de coches.net ayer figuraba como vendido, sin especificar la cantidad.
Por la denuncia que originó este caso, declaró el pasado viernes en el Juzgado de Instrucción número 3 de Ferrol el empresario Duarte, investigado por un delito ecológico relacionado con los residuos altamente peligrosos que importa de Holanda y vende como conglomerado asfáltico. El industrial quedó en libertad con cargos. El empresario de Cabanas fue detenido el jueves durante las diligencias y registros autorizados por el juez que tutela la investigación desde que la denuncia de la Asociación Gallega de Áridos (AGA) acudió en mayo a la Fiscalía.
Fermín Duarte es un joven empresario que se sirvió de la constructora de su padre para abrirse camino, además de hacer sus pinitos en el sector inmobiliario, la importación de coches y el alquiler de maquinaria a través de las sociedades Rías Altas Obra Civil y Promoción SL, Minart Holding SL, y Bull Machinery Hire SL, en las que figura como administrador. Tres meses de escuchas policiales dieron como fruto los tratos telefónicos de Duarte y el político popular a fin de conseguir nuevos contratos para Manmer en varios departamentos del Gobierno gallego.
Con la dimisión como diputado del pasado sábado, que, según todas las fuentes consultadas, fue forzada por su partido, Escribano pierde la condición de aforado y la causa vuelve al juzgado ferrolano donde arrancó la operación Arena.
www.elpais.es 01.11.11
ESCRIBANO: "NO HUBO REGALO, TODO ES ABSOLUTAMENTE FALSO"
El exdiputado del PP Javier Escribano, al que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia imputa los delitos de cohecho y tráfico de influencias, invocó ayer el derecho de rectificación y envió un comunicado a este y otros periódicos en el que se declara inocente.
Escribano alega en su escrito que toda la información publicada por este diario es "absolutamente falsa", tanto el regalo del Porsche que, según la policía, le hizo el empresario Fermín Duarte como "que haya intervenido en modo alguno en favor en amparo de los intereses del señor Duarte y mucho menos sugerido, sugestionado, instigado o perturbado a miembros de la Xunta con motivaciones diferentes a las que rigen el interés público".
Escribano sostiene que el coche deportivo no lo recibió como dádiva, sino que lo compró en dos plazos por 10.360 euros que pagó al gerente de la empresa Manmer SL, y que "pese a la información sugestiva y sensacionalista divugada acerca del vehículo" se trataba de un modelo que "había tenido seis propietarios anteriores y un importante historial de averías, incluido la sustitución íntegra del motor original".
www.elpais.es 01.11.11
NEGREIRA NIEGA QUE CONOCIERA LA INVESTIGACIÓN AL EXPARLAMENTARIO
"Nada más que añadir". Con esta rotundidad, el presidente del PP en A Coruña, Carlos Negreira, concluía unas breves declaraciones en las que negaba que conociera de antemano la investigación policial al exdiputado popular Javier Escribano, por cohecho y tráfico de influencias. En el sumario de dicha investigación, al que ha tenido acceso EL PAÍS, Escribano le contaba a una amiga cómo el alcalde coruñés le había advertido de que estaba siendo investigado mediante escuchas telefónicas. Los grupos municipales de PSOE y BNG, haciendo referencia a estas declaraciones, instaron ayer al regidor a "dar la cara ante los ciudadanos" y "aclarar si son ciertas o no". El portavoz parlamentario de los populares, Pedro Puy, aseguró que en caso de que la conversación se llegase a confirmar, esta sería "lo normal", pues es comprensible que Negreira "se preocupara y pidiera responsabilidades".
Tampoco tiene nada más que añadir Alberto Núñez Feijóo, que dio por zanjada la implicación del Gobierno gallego en la resolución del caso. Alegó que ahora le corresponde a la justicia pronunciarse sobre la investigación, pues el PP "ya actuó contundentemente".
Los "otros"
El presidente de la Xunta pasó en seguida al contraataque. Bajo la denominación de "otros" aludió, sin hacer referencia directa, a miembros de partidos de la oposición vinculados con casos de soborno que, si militasen en el PP "no irían en ninguna lista". Negreira habló de "dos formas de actuar", y Puy reiteró las palabras de Feijóo. Lo que los populares parecieron obviar al pronunciar sus discursos es que, el pasado mayo los alcaldes de Fisterra y Mazaricos, ambos de su partido, fueron en las listas tras ser detenidos e imputados por graves delitos de corrupción.
La oposición no tardó en hacer su crítica a la gestión del caso Escribano por parte del Ejecutivo gallego. Piden explicaciones al Gobierno, y no se conforman con el recurrente "yo no lo haría". "Algo huele mal en el PP", aseguró el portavoz parlamentario nacionalista, Carlos Aymerich. "A cambio de qué" - se preguntó el secretario de Organización del PSdeG, Pablo García- le ha dado el empresario Fermín Duarte un Porsche a Escribano. El socialista no cree "que la gente vaya regalando coches como gesto de buena voluntad", y considera que es "difícil de entender" que no hubiera gestiones por medio.
García hacía estas declaraciones poco antes de que Puy incluyese entre sus motivos de "tranquilidad" el hecho de que "cualquier presunta intervención" en las decisiones de la Xunta condujeron "al más estrepitoso fracaso".
www.elpais.es 01.11.11
UNA FILTRACIÓN REVENTÓ LAS ESCUCHAS AL DIPUTADO DEL PP DIMITIDO
Escribano dejó de hablar pr el móvil cuando se supo investigado
La investigación del Juzgado de Instrucción número 3 de Ferrol que motivó la detención del empresario Fermín Duarte y la posterior imputación por cohecho y tráfico de influencias del exdiputado del PP Javier Escribano, dimitido el pasado sábado, iba sobre ruedas. Empezó el pasado mayo por una denuncia, la segunda en año y medio, de la Asociación Gallega de Áridos (AGA) contra Manmer SL, la firma de Duarte a la que acusaba de vender residuos potencialmente peligrosos como conglomerado asfáltico a empresas constructoras
El parlamentario se queja de que Hernández se niega a recibirlo
Escribano dejó de hablar por el móvil cuando se supo investigado - El parlamentario presumía de que la Xunta atendía sus peticiones
A las pocas semanas de arrancar la investigación judicial, los pinchazos telefónicos de la policía dieron con la pista del parlamentario del PP. Durante días se repitieron las conversaciones entre Escribano y el industrial en las que hablaban de las gestiones que el parlamentario debía llevar a cabo para conseguir que administraciones del PP autorizasen la venta de su material e incluso le buscasen clientes entre los adjudicatarios de obra pública. A cambio, Escribano recibió del empresario un Porsche que posteriormente vendió en Internet, según se deduce de varias conversaciones grabadas incluidas en el sumario de la Operación Arena, y pactó distintas cantidades de dinero con el industrial, que, según los agentes, eran comisiones ilegales para pagar favores al político del PP.
Tales eran las evidencias que figuraban en el atestado de la Brigada de Delitos Económicos del Cuerpo Nacional de Policía que el juez de Ferrol decidió enviar la causa al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, dada la condición de aforado de Escribano, por tener acta de diputado en el Parlamento gallego.
Hasta ese momento, los agentes policiales que investigaron el caso estaban sorprendidos por la locuacidad de sus protagonistas. Pero a la vuelta de vacaciones, los mismos policías detectaron que actitud de Escribano empezó a cambiar. En una de las últimas conversaciones jugosas que se le grabaron, contó a una amiga que el alcalde de A Coruña y presidente del PP en esa provincia, Carlos Negreira, le había advertido de que estaba siendo investigado por corrupción, que tenía el teléfono pinchado y que un periodista de EL PAÍS disponía de toda la información sobre el caso. En aquel momento, este diario desconocía la existencia de la investigación judicial.
Tras hacer esa confesión a su amiga, Escribano dejó de hablar por su teléfono móvil. Incluso intentó camuflar como una compra el Porsche que le había regalado el empresario eumés. La propia policía sospecha que una filtración ha reventado las escuchas justo en el momento en que Escribano empezaba a presumir de que sus gestiones con los gobiernos amigos daban sus primeros frutos.
Según recogen las transcripciones de las charlas grabadas por la policía, el diputado del PP tranquilizó a Duarte y le aseguró que ya había logrado avances en la Consellería de Industria, que preside Javier Guerra, y también en la Diputación de A Coruña, en manos de Diego Calvo, a la vez número dos del Partido Popular en la provincia coruñesa. En esas mismas charlas y cuando aún hablaba por teléfono sin ningún tipo de prevención, Escribano había admitido sin embargo que sus gestiones con la Consellería de Medio Ambiente de Agustín Hernández eran en vano. Este departamento de la Xunta ya se había negado a autorizar el uso de los residuos -que Manmer SL, importa de Holanda y vende a bajo precio en Galicia- cuando la fiscalía especializada en medioambiente después de la primera denuncia de AGA desaconsejó su utilización y alertó de que contienen sustancias peligrosas.
En una charla con el empresario que también figura en el sumario, cuyo secreto levantó el pasado jueves el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, Escribano se lamenta de que el secretario general de Calidade e Avaliación Ambiental de la Xunta, Justo de Benito, se niega a recibirlo y a tratar cualquier asunto sobre esa empresa.
La "factura" del Porsche
El informe de la Brigada de Delitos Económicos del Cuerpo Nacional de Policía transcribe horas de conversaciones del empresario Fermín Duarte y del exdiputado Javier Escribano (entre ellos y con terceros) y concluye que el industrial regaló un Porsche al parlamentario popular a cambio de que este intercediese ante administraciones del PP para favorecer sus negocios. Así queda constatado en una charla que Duarte mantiene con una familiar directa en la que reconoce que ha tenido que regalar uno de sus tres coches a un político del PP. Y en otras conversaciones, también interceptadas, de las que la policía deduce que Escribano no solo recibió el coche sino que lo puso a nombre de una pariente, de más de 60 años, hasta que decidió venderlo en Internet.
Los agentes dicen contar con pruebas suficientes para acreditarlo y así se lo hacen notar en su informe al juzgado. Cuando sospechó que estaba siendo investigado y que su teléfono podría estar intervenido, el exparlamentario volvió a llamar a través de su móvil al empresario para preguntarle cómo tramitar la factura de la compra del automóvil deportivo. Esa conversación se produce a la vuelta del verano y coincide con el cambio de actitud de Escribano. Los investigadores sospechan que trataba de camuflar como una compra el regalo del gerente de Manmer.
www.elpais.es 31.10.11
CAE EL DISCÍPULO DE JUNCAL
El exdiputado apenas intervenía en el Parlamento y adquirió fama de maniobrero en Nuevas Generaciones
El ascenso de Javier Escribano (A Coruña, 1981) es la historia mil veces contada del joven que hace méritos en el partido pegando carteles y colocando sillas en mítines, a la espera del momento y el contacto adecuados. Su momento llegó en 2007. Y su contacto, el exalcalde ferrolano Juan Juncal, por entonces presidente del PP en la provincia de A Coruña, telefoneó a sus alcaldes para recordarles que en la carrera hacia la presidencia de Nuevas Generaciones en la provincia de A Coruña, Escribano era su hombre. Quienes recuerdan aquel proceso, aseguran, que las llamadas de Juncal no dejaban elección.
Juncal, exalcalde de Ferrol, fue su principal valedor en el partido
Ya desde la presidencia de la organización juvenil, Escribano, que no acabó la carrera de Económicas, acumuló enemigos y fama de maniobrero. "Sus maneras políticas no eran las de un joven de 27 años", cuentan quienes le trataron entonces. Fuentes del PP admiten que su inclusión en las listas por A Coruña al Parlamento gallego en 2009 también estuvo rodeada de polémica. Un dirigente aseguró ayer que Escribano deslizó ante el presidente provincial, Carlos Negreira, que no convenía relegar a puestos testimoniales a quien tenía tanta información del partido. Al final concurrió como número 15 en esa circunscripción y en cuanto corrió la lista por las dimisiones de algunos diputados que se fueron al Gobierno, por fin se sentó en su escaño.
Las primeras veces que intervino en el Parlamento -casi siempre en comisiones menores, rara vez en el Pleno- se empeñó en hacerlo en castellano, hasta que la dirección del grupo parlamentario le recomendó hablar en gallego. Con un estilo desenfadado, barba recortada y americana casi siempre sin corbata, sesteó la legislatura en los escaños de atrás, pero sobre todo en los pasillos con el teléfono móvil siempre a mano. En vísperas de las elecciones municipales puso en marcha una campaña a favor de su compañero, José Manuel Rey, hoy alcalde en Ferrol -y que ayer renegó de Escribano- equiparando a Zapatero con el candidato socialista Vicente Irisarri. Ya entonces, sus formas al frente de Nuevas Generaciones en A Coruña hacían insostenible su continuidad, pero Negreira pidió aplazar su relevo a después de las municipales. Una gestora se hizo este verano cargo de la organización juvenil del PP en A Coruña, pendiente aún de un congreso. En el grupo parlamentario del PP corren anécdotas sobre su escasa actividad y su filosofía de vida.
Un veterano del Parlamento recuerda cómo una vez Escribano le contó que tenía que cambiar la domiciliación bancaria del móvil personal, que aún le pagaban sus padres. "Estoy por abrirle una cartilla a ver si al menos el tiempo que ande por aquí consigue ahorrar", contó a algunos de sus compañeros un parlamentario curtido. El ocaso del discípulo de Juncal se produjo el jueves, cuando se levantó el secreto de sumario de la Operación Arena. Ese día firmó la carta de renuncia que el PP hizo pública ayer. Desde hace semanas sospechaba que se le estaba investigando y había dejado de hablar por el móvil.
www.elpais.es 30.10.11
LA CÚPULA DE LOS POPULARES CALLA SOBRE EL 'CASO ESCRIBANO'
El PP pasaba ayer revista a sus filas en A Coruña. Junto a Mariano Rajoy, comparecían los candidatos gallegos de la derecha al Congreso, el presidente de la Xunta, Núñez Feijóo, o el alcalde coruñés Carlos Negreira (en la foto abraza de Rajoy). Pero ninguno de ellos, ni de los demás dirigentes presentes en el mitin, tuvieron una palabra sobre el dimitido diputado Javier Escribano, imputado en por corrupción. No fue esta la actitud de los conservadores cuando un empresario acusó a José Blanco de cobrar comisiones ilegales.
www.elpais.es 30.10.11
DIMITE UN DIPUTADO DEL PP AL QUE UN EMPRESARIO REGALÓ UN PORSCHE
El Superior ve indicios de cohecho y tráfico de influencias en Escribano - El industrial fue detenido por la policía en las últimas horas
El empresario eumés Fermín Duarte, detenido por la policía en las últimas horas dentro de la Operación Arena, vio el cielo abierto cuando la fiscalía de medio ambiente archivó de mala gana una denuncia de la Asociación Gallega de Áridos (AGA) contra su firma Manmer, S L, por vender residuos no reciclados y potencialmente peligrosos a empresas constructoras. Pese a que el fiscal no vio indicios de relevancia penal, desaconsejó el uso de esos materiales con restos de alquitrán y betunes importados de Holanda, y exigió análisis cada vez que fuera utilizado, una instrucción que el empresario decidió ignorar. Pronto volvió a comercializarlos como zahorra, lo que motivó una segunda denuncia por utilizar materiales contaminantes de AGA, que aglutina a empresas de la competencia de Manmer, y arrancó la Operación Arena que investiga el Juzgado de Instrucción Número 3 de Ferrol con la intervención del teléfono móvil de Fermín Duarte.
Según la policía, el diputado puso el coche a nombre de una tía y lo vendió
Decenas de conversaciones grabadas al empresario pusieron a la Brigada de Delitos Económicos de la policía sobre la pista del diputado autonómico del PP Javier Escribano, quien ayer presentó su dimisión. Según los informes policiales a los que ha tenido acceso EL PAÍS, Escribano se comprometió a mediar ante administraciones del PP -la Consellería de Medio Ambiente se había negado a autorizar la venta de esos residuos- para que adjudicatarias de obra pública le comprasen la mercancía a Manmer. A cambio, y según se deduce de los pinchazos telefónicos, Duarte regaló un Porsche a Escribano quien, casi sin darle uso, decidió venderlo en Internet. Esos y otros muchos indicios que figuran en el sumario, cuyo secreto se levantó el pasado jueves, llevaron al juzgado ferrolano a trasladar parte del caso al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que abrió una causa separada y vio pruebas suficientes para imputar a Escribano los delitos de cohecho y tráfico de influencias.El prolijo informe de la Brigada de Delitos Económicos del Cuerpo Nacional de Policía que figura en el sumario que instruye el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia detalla cómo, en una conversación telefónica de hace unos meses, el empresario Fermín Duarte cuenta a una familiar directa que ha tenido que regalar uno de sus tres coches a un diputado del PP para que le ayude en sus negocios. En esa charla a través de su móvil, Duarte dice a su interlocutora: "He regalado uno de los tres coches, el Porsche, a un político del PP. No te enteras de nada, así es como se hacen las cosas y yo si fuera él [por Escribano] haría lo mismo". La policía cuenta con decenas de grabaciones y, en varias de ellas, el empresario y el diputado pactan distintas cantidades de dinero, comisiones ilegales, que Escribano iba a percibir a medida que sus contactos empezasen a dar frutos.
La investigación policial corroboró que, en efecto, el regalo del Porsche no solo se produjo, sino que Escribano decidió ponerlo a nombre de una tía suya, de más de 60 años, para no levantar sospechas si el Parlamento gallego, como era previsible desde que sucedió en el Congreso de los Diputados, decidía hacer públicos los bienes de los diputados. En el sumario consta que a las pocas semanas de recibir el deportivo, Escribano, siguiendo el consejo de sus allegados, decidió deshacerse de él y venderlo en Internet.
Esas y otras pruebas de las supuestas comisiones ilegales (en otras hablan de cantidades de dinero concretas) son las que llevaron al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia a pedir el pasado jueves al Parlamento que ratificase la condición de diputado y por tanto de aforado de Javier Escribano. Esa comunicación desató todas las alarmas en el Partido Popular y motivó la renuncia de Escribano, que lleva fecha de ese día, en que se levantó el secreto de sumario, aunque no fue tramitada hasta ayer en el Parlamento. Es la segunda dimisión que se produce en el grupo parlamentario del PP en el último mes por casos relacionados con la corrupción (la anterior fue la de Pablo Cobián, inmerso en la Operación Campeón, por la que dimitió la cúpula del Igape y que también se llevó por delante al parlamentario nacionalista, Fernando Blanco).
El gerente de la firma que dio origen a este caso, Fermín Duarte Rodríguez, se quejó amargamente por la alarma social que generó la primera investigación a su empresa archivada por la fiscalía y arremetió contra la campaña de "acoso y derribo" orquestada a su entender por AGA para "satanizar" un material "con todas las verificaciones". Aseguró entonces que varias empresas y Administraciones, entre ellas la Consellería de Medio Ambiente, habían cancelado sus pedidos ocasionándole unas pérdidas de unos cuatro millones de euros. Para resarcirse, Duarte empezó entonces a tocar a sus contactos políticos.
Nadie del PP quiso hablar sobre la dimisión de su diputado, a pesar de que la cúpula nacional y gallega del partido, con Rajoy y Feijóo a la cabeza, se citaron ayer en un mitin en A Coruña, al que ya no acudió Escribano. El BNG pidió a Feijóo que ofrezca una explicación sobre este escándalo y lamentó el escaso tratamiento de la noticia en la televisión autonómica.
Una denuncia de empresas de áridos desató el caso
El caso de corrupción que investigan el Tribunal Superior de Xustiza y un juzgado de Ferrol parte de la denuncia presentada por la Asociación Gallega de Áridos (AGA) contra la constructora eumesa Manmer, S L. Esta sociedad de Pontedeume importa residuos asfálticos desde Holanda a través del puerto exterior de Ferrol y los vende como zahorra (áridos no triturados). Sirven como base granular para asfaltar carreteras y obras civiles a precios bajos. El material de Manmer se comercializa como producto reciclado de la firma holandesa Bentum Recycling Centrale, pero según la fiscalía no lo es. Contiene restos de betún, alquitrán y trozos de asfalto de viejas carreteras del norte de Europa con sustancias prohibidas desde los noventa por tóxicas.
La primera denuncia contra Manmer la interpuso AGA (que agrupa a 56 empresas) el 22 de diciembre de 2009. La acompañaron dos analíticas y un informe de la Universidade de Santiago que alertaba de la alta toxicidad del material. Técnicos de la Consellería de Medio Ambiente tomaron muestras en la empresa en Vilar do Colo (Fene) y en el puerto exterior y las remitieron al Instituto Nacional de Toxicología. Cuatro meses después, la fiscalía de delitos contra el medio ambiente archivaba el caso al no hallar indicios "suficientes". El fiscal advertía, sin embargo, que el aglomerado asfáltico de Manmer contaminaba (dentro de los límites), era nocivo para la salud y desaconsejaba su uso. "Contiene sustancias que pueden ser peligrosas para el medio ambiente y pueden llegar al hombre a través de la cadena alimentaria ya que se acumula en los aceites", alertaba en su informe.
Precios bajos
El material se siguió comercializando y una segunda denuncia contra Manmer llegó al juzgado ferrolano, que abrió nuevas diligencias para determinar si Manmer incurría en delito ambiental. Durante la investigación policial apareció el nombre del desde ayer exdiputado popular Javier Escribano y parte de la causa se elevó al Tribunal Superior por su condición de aforado.
La zahorra de Manmer continuó su trasiego desde el puerto de Rotterdam hasta la dársena de Caneliñas y se apila en grandes montañas en los terrenos de la consignataria COP Galicia. Entre junio y diciembre del 2009, según datos de AGA, Manmer había importado 400.000 tolenadas de este material nocivo de residuos de hidrocarburos. Con la misma progresión, en los últimos dos años ya habría descargado en la rada ferrolana dos millones de toneladas de aglomerado asfáltico a precios muy competitivos, unos 2,6 euros la tonelada, la mitad que la competencia.
"Para defenderse como cualquiera"
El Parlamento tuvo notificación de la renuncia de Escribano el jueves, cuando el Tribunal Superior se dirigió a la Cámara para solicitar que acreditase su condición de diputado, paso previo para abrir diligencias a un aforado. La carta de renuncia lleva fecha de ese mismo día, pero no fue presentada hasta primera hora de la mañana de ayer en el registro oficial de la Cámara. En el documento, firmado por Escribano, consta su envío desde un fax particular a las 9.01 horas. Era día inhábil en O Hórreo y es preceptivo que la Mesa se reúna para dar por efectiva la dimisión. A toda prisa se convocó a sus cinco miembros, aunque los dos de la oposición, el socialista Ricardo Varela y la nacionalista Carme Adán, estaban lejos de Santiago y se limitaron a dar su aquiescencia por teléfono.
El PP hizo pública la renuncia de Escribano en un comunicado a la una y media de la tarde, cuando los dirigentes del partido acompañaban a Mariano Rajoy en una comida en A Coruña. Informaba de que el ya exdiputado está sometido a un "procedimiento judicial" y justificaba su abandono por el deseo de "defenderse como cualquier gallego". El sustituto del dimisionario será Manuel Martínez Cereijo, un cirujano de Santiago.
www.elpais.es 30.10.11
UN DIPUTADO GALLEGO RECIBIÓ UN PORSCHE DE UN EMPRESARIO
Javier Escribano, del PP, dimite después de que la justicia viese indicios de cohecho en su relación con el industrial
Decenas de conversaciones grabadas al empresario coruñés Fermín Duarte, detenido por la policía dentro de la Operación Arena, pusieron a la Brigada de Delitos Económicos de la policía sobre la pista del diputado autonómico del PP Javier Escribano, que ayer presentó su dimisión "para poder defenderse como un gallego más". Escribano recibió supuestamente un Porsche a cambio de mediar en la administración para que la empresa de Duarte lograse contratos.
El parlamentario puso el coche a nombre de un familiar y lo vendió
El empresario coruñés vio el cielo abierto cuando la Fiscalía de Medio Ambiente archivó de mala gana hace un año una denuncia de la Asociación Gallega de Áridos (AGA) contra su firma, Manmer SL, por vender residuos no reciclados potencialmente tóxicos a empresas constructoras. Pese a que el fiscal no vio indicios de relevancia penal, desaconsejó el uso de esos materiales con restos de alquitrán y betunes y exigió análisis cada vez que fuera utilizado, una instrucción que el empresario ignoró. Pronto volvió a comercializarlo como zahorra, lo que motivó otra denuncia de AGA, que aglutina a empresas de la competencia. Ahí arrancó el caso: el Juzgado de Instrucción Número 3 de Ferrol ordenó intervenir el móvil de Duarte.
Las conversaciones grabadas al empresario llevaron hasta el diputado Javier Escribano. Según los informes policiales a los que ha tenido acceso EL PAÍS, Escribano se comprometió a mediar ante administraciones del PP para que adjudicatarias de obra pública le comprasen material a Manmer. A cambio, según se deduce de los pinchazos, Duarte regaló un Porsche al diputado. Esos y otros muchos indicios que figuran en el sumario (entre ellos, charlas en las que ambos pactan, según la policía, comisiones ilegales), cuyo secreto se levantó el pasado jueves, llevaron al juzgado ferrolano a trasladar parte del caso al Tribunal Superior de Justicia de Galicia, que abrió una causa separada y vio indicios para imputar a Escribano los delitos de cohecho y tráfico de influencias.
El prolijo atestado policial detalla cómo en una conversación telefónica de hace unos meses el empresario Duarte cuenta a una familiar que ha tenido que regalar un coche a un diputado del PP para que le ayude en sus negocios. Duarte dice: "He regalado el Porsche a un político del PP. No te enteras de nada, así es como se hacen las cosas y yo si fuera él [por Escribano] haría lo mismo". La policía comprobó que el parlamentario recibió el coche, lo puso a nombre de una familiar de más de 60 años y lo vendió en Internet. Esas y otras pruebas llevaron al Tribunal Superior a pedir el pasado jueves al Parlamento que ratificase la condición de diputado de Escribano, que ayer renunció a su escaño en la Cámara gallega.
www.elpais.es 30.10.11
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